REFLEXIÓN. El mayordomo fiel, sobre Lucas 12. By Fabian Massa



 42 Respondió el Señor:

—¿Dónde se halla un mayordomo fiel y prudente a quien su señor deja encargado de los siervos para repartirles la comida a su debido tiempo? 43 Dichoso el siervo cuyo señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber. 44 Les aseguro que lo pondrá a cargo de todos sus bienes. 45 Pero ¡qué tal si ese siervo se pone a pensar: “Mi señor tarda en volver”, y luego comienza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y emborracharse! 46 El señor de ese siervo volverá el día en que el siervo menos lo espere y a la hora menos pensada. Entonces lo castigará severamente y le impondrá la condena que reciben los incrédulos. 

Lucas 12.42 – 46, NVI.
 

¿Quién es el «Mayordomo fiel»? Simplemente todo aquél que ha entendido que ha sido redimido por Cristo, que ahora es su siervo, y que ha recibido la misión primaria de ser sacerdote de su casa (Apocalipsis 1.6). Este llamado es para todos, porque la función del varón como cabeza es pastorear a su familia. Dentro de las funciones del mayordomo está la de «servir la comida (La Palabra de Dios) a su debido tiempo a sus consiervos».

 
Desde el principio esta consigna ha estado establecida, Moisés lo plasmó en la Ley:
6 »Éstos son los mandamientos, preceptos y normas que el Señor tu Dios mandó que yo te enseñara, para que los pongas en práctica en la tierra de la que vas a tomar posesión, 2 para que durante toda tu vida tú y tus hijos y tus nietos honren al Señor tu Dios cumpliendo todos los preceptos y mandamientos que te doy, y para que disfrutes de larga vida. 3 Escucha, Israel, y esfuérzate en obedecer. Así te irá bien y serás un pueblo muy numeroso en la tierra donde abundan la leche y la miel, tal como te lo prometió el Señor, el Dios de tus antepasados.
 
4 »Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. 5 Ama al Señor tu Dios con todo tu *corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6 Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. 7Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; 9 escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades. Deuteronomio 6.1 – 9. NVI.

Grábate

Para poder hablar con autoridad La Palabra de Dios, la tengo que tener como norma de vida (poner en práctica) para ello en necesario que sepa y entienda la Escritura.

Incúlcaselas, háblale

Se refiere al culto familiar, donde el padre es quien ministra La Palabra.

Átalas a tus mano

Que todos tus actos se correspondan con la Escritura

Llévalas en tu frente

Todos nuestros planes tienen que están pasados por el filtro de la Palabra, es decir no deben presentar conflicto con Dios.

Es un mandato de Cristo. Cumplamoslo, no sea cosa que tengamos parte con los incrédulos en lugar de con los hijos de Dios.

La función de la Iglesia es enseñar a los hombres a ser sacerdotes de su casa. 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s