Zafnat-Panea, el salvador.


Image

Esta es la historia del Gran Zafnat-panea[1].

Hace mucho, mucho tiempo, en el lejano país de Egipto, tuvo lugar una de las historias más apasionantes que encierra la Biblia en el Antiguo Testamento. La Historia de José, hijo de Jacob, a quien Faraón, Rey de Egipto llamó Zafnat-panea al levantarlo de su condición de reo a Administrador[2] de su Reino. Luego de esto, El Gran Egipto le dio por  esposa  a Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On.
En Egipto, aunque todos sabían que José había llegado del desierto hacia muchos años atrás, traído por traficantes de esclavos Ismaelitas, nadie sabía su pasado ni por que había llegado allí. Asenat estaba enamorada de su esposo. La había sorprendido la revelación de José con respecto al sueño de Faraón y además  la valentía que tuvo cuando se atrevió a darle consejo, sobre como prever para la época de hambruna. Ella quería conocer cada detalle de su vida, por ello le pidió a su esposo que le contara toda su historia.

Mitología Egipcia.


Un estudio breve sobre la mitología egipcia, de Adrián Pablos & Fabian Massa.

El Antiguo Egipto fue una civilización que se originó a lo largo del cauce medio y bajo del río Nilo. A lo largo de su historia se pueden distinguir claramente tres periodos muy distintos:

1.       Imperio Antiguo

2.       Imperio Medio

3.       Imperio Nuevo.

Para el presente trabajo solo vamos a considerar (y de manera muy puntual y sintética) algunos aspectos del Imperio Antiguo.

Según los egiptólogos Egipto comenzó a poblarse hacia el 7000[1] a.C. Alrededor del 6000 a. C., ya había aparecido en el valle del Nilo la agricultura organizada y pequeños asentamientos humanos.

Al mismo tiempo, en el sudoeste se dedicaban a la ganadería y habitaban en pequeñas ciudades. Entre el 5500 y el 3100 a. C., durante el Predinástico, más asentamientos pequeños prosperaron a lo largo del Nilo.

Durante el Imperio Antiguo, los egipcios divinizaron aquellos fenómenos naturales que les desconcertaban, o infundían temor, de los que no conocían la razón de su proceder; asociaron estas divinidades con las características de ciertos animales, y los representaron con forma humana aunque conservando rasgos zoomorfos. Aquí podemos ver un ejemplo:

  • Horus: el dios – halcón, «el elevado», dios del cielo.

Image

Sigue leyendo

Las ovejas de Noé. 


Introducción

Cuando con Adrián Pablos estudiamos el tema de la economía prediluviana, hubo muchos datos que cambiaron drásticamente nuestra óptica sobre el relato de la Prehistoria Bíblica[1]. Todo el trabajo de investigación está ahora plasmado en el libro “De Edén a las Naciones” que estamos terminando de editar.
El hecho de ampliar los relatos de Génesis con la información aportada por las distintas disciplinas científicas nos llevo a un mayor nivel de comprensión y admiración de las Escrituras.
En esta oportunidad compartiré con Uds. lo que Adrián y yo descubrimos acerca de las ovejas de Noé.
De acuerdo con el relato bíblico, toda la Vida existente en la Tierra fue extinguida en el Diluvio Universal. Consecuentemente, todos los seres vivos posteriores al Diluvio deben ser necesariamente relacionados  con los que Noé haya transportado en su Arca, tanto animales como vegetales.
Este fue el pensamiento con el cual iniciamos la investigación. Enfocados en esta línea nos centramos en los estudios hechos a partir del desciframiento de los genomas de las distintas especies.
Elegimos algunos animales y vegetales clave en la economía de todos los pueblos antiguos postdiluvianos:
Entre los vegetales: Trigo, cebada, olivo, vid y lino.
Entre los animales: el perro, la oveja, el cerdo, la cabra y las abejas.

Sigue leyendo

La Dispersión, de Cercano Oriente al Mundo II[1].


Culturas Mesoamericanas[2]

Antes de entrar en las culturas americanas, volvamos a mirar las rutas de migración[3] basadas en la genética poblacional en el mapa que sigue a continuación:

 Image

Este mapa está confeccionado en base a información genética. Los estudios de ADN sugieren que todos los humanos de la actualidad descienden de un grupo de ancestros africanos,  como vimos en el capítulo I, según la Genética Poblacional todos los hombres descendemos de un Adán Cromosomal Y[4] y todas las mujeres de una Eva Mitocondrial[5].  El mapa muestra como ven los científicos el origen de las rutas migratorias de la humanidad: Lo han logrado conformar en base a  un avanzado análisis de laboratorio computarizado de ADN, al cual contribuyen (con una muestra de sangre que es analizada genéticamente) cientos de miles de personas de todo el mundo. En este esfuerzo de investigación en tiempo real y sin precedentes, el Proyecto Genográfico cierra brechas de lo que la ciencia conoce actualmente sobre las historias de las migraciones antiguas de la humanidad. Este proyecto es una sociedad de investigación de cinco años encabezada por el Explorador Residente de National Geographic, doctor Spencer Wells. El Dr. Wells y un grupo de científicos de renombre internacional e investigadores de IBM, usan tecnologías genéticas y computacionales de última generación para analizar patrones históricos en el ADN de los participantes de todo el mundo, y esto sirve para comprender mejor las raíces genéticas humanas.

Sigue leyendo